Casi es dieciséis. Estas horas de cada año, me han permitido reflexionar acerca de mi vida. Hoy ha sido un día especial; largo, fructífero, de trabajo. Durante los trayectos que transité, observé a la gente de la zona metropolitana, en sus vehículos, a píe, en el transporte público; la ví hacer sus compras, protestar por la nueva competencia al comercio tradicional. Mujeres, hombres, jóvenes y niños, todos llevan en su rostro cientos, tal vez milesde historias.
Siempre me ha gustado observar, escuchar y diálogar con la gente. También por eso disfruto mi trabajo.
Durante el día, he pensado en mis papás, en mi esposa, en mis hijos, en mis nueras, en mi nieto, en mis hermanas y hermanos, en mis sobrinos y sobrinas. He recordado a propósito de alguna charla a mis muertos y a mis vivos.
Es una buena víspera. Ya casi es dieciséis.
