Otra vez el agua. Ese es el tema de nuestro tiempo: Su escaces, el agotamiento de sus fuentes, su disposición para consumo humano, su distribución, su cobro, su uso, su recolección tras ser utilizada, su conducción, su tratamiento, su reuso...
Tlalnepantla "La Tierra de Enmedio" dió testimonio de un nuevo llamado de la naturaleza. Valle Dorado y El Potrero, Colonia de Atizapan de Zaragoza sufrieron las consecuencia de una precipitación pluvial inusual, pero tambien de una inusual fractura del colector poniente de aguas residuales.
Qué bueno que el Gobernador Peña haya acreditado su compromiso, cercanía y solidaridad con los afectados; que haya demandado de la Comisión Nacional del Agua acciones inmediatas, y que junto con el Gobierno Federal haya comprometido el apoyo del Gobierno del Estado a los afectados.
Pero un hecho así, tiene que llevarnos a impulsar en todos los ámbitos un cultura del agua que nos permita disfrutarla, cuidarla, conservarla, tratarla, reutilizarla, más que temerla, descuidarla o ignorarla.
En México tenemos excelentes profesionales y técnicos en materia hidraúlica, estoy seguro de que si los gobiernos de todos los niveles los convocan, congregan y apoyan, elaborarían los mejores estudios en la materia en todo el País; nos orientarían acerca de cómo ser más amigos del agua, y como contribuir a su necesaria conservación, a su uso racional, a su adecuado tratamiento y, en casos como el de Valle Dorado, a cómo prevenir las fallas de los sistemas de conducción, a pesar de lo inesperado de la lluvia.