miércoles, 30 de septiembre de 2009

Raíces

Algunos seres humanos nos negamos a abandonar nuestras raíces, antes bien, las buscamos, las procuramos. Cuanto mas crece la familia, mas dificultades existen para que se conozcan todos los parientes; por eso valió la pena la reunión de los Castillo y un Acosta, realizada hace unos días.
Concurrimos algunos de los descendientes de mi Abuelo Tomás, de la Tía Carmelita y la Tía Mela; nos acompañaron la Tía Lucha, todos ellos Castillo y el Tío Santiago Acosta, hermano de Nené mi Abuela. Eramos muchos, pero mas los que faltaron.
Ojalá que este reencuentro inicial continúe. Realmente es agradable saludar a las nuevas generaciones y a través de ellas a quienes, como dijo Josué Mirlo, han emprendido el último viaje.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Otra Vez El Agua

Otra vez el agua. Ese es el tema de nuestro tiempo: Su escaces, el agotamiento de sus fuentes, su disposición para consumo humano, su distribución, su cobro, su uso, su recolección tras ser utilizada, su conducción, su tratamiento, su reuso...
Tlalnepantla "La Tierra de Enmedio" dió testimonio de un nuevo llamado de la naturaleza. Valle Dorado y El Potrero, Colonia de Atizapan de Zaragoza sufrieron las consecuencia de una precipitación pluvial inusual, pero tambien de una inusual fractura del colector poniente de aguas residuales.
Qué bueno que el Gobernador Peña haya acreditado su compromiso, cercanía y solidaridad con los afectados; que haya demandado de la Comisión Nacional del Agua acciones inmediatas, y que junto con el Gobierno Federal haya comprometido el apoyo del Gobierno del Estado a los afectados.
Pero un hecho así, tiene que llevarnos a impulsar en todos los ámbitos un cultura del agua que nos permita disfrutarla, cuidarla, conservarla, tratarla, reutilizarla, más que temerla, descuidarla o ignorarla.
En México tenemos excelentes profesionales y técnicos en materia hidraúlica, estoy seguro de que si los gobiernos de todos los niveles los convocan, congregan y apoyan, elaborarían los mejores estudios en la materia en todo el País; nos orientarían acerca de cómo ser más amigos del agua, y como contribuir a su necesaria conservación, a su uso racional, a su adecuado tratamiento y, en casos como el de Valle Dorado, a cómo prevenir las fallas de los sistemas de conducción, a pesar de lo inesperado de la lluvia.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿El Día del Presidente?

El primero de septiembre de cada año inicia, por mandato Constitucional (a. 65), inicia el primer periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión. El Presidente de la República estaba obligado a asistir y a presentar un informe por escrito (a. 69); sin embargo, con el argumento de que se había vuelto el día del Presidente, los diputados y senadores reformaron la Constitución, para eximir al Presidente de la obligación de asistir a esa apertura.
Ayer, a propósito del inicio de la nueva Legislatura Federal, leí y escuché algunas voces que reclamaban la presencia del Presidente para que hiciera entrega del informe. Pensé entonces que como en muchos otros temas políticos, se adoptan decisiones coyunturales sin sopesar apropiadamente el fondo de los asuntos y sus implicaciones futuras.
Para mí, desde la época en que era estudiante de derecho, quedaba claro que ese día tenía lugar el inicio del periódo ordinario de sesiones. Ese tendría que haber sido el tema central; sin embargo, los legisladores -que mucho lucharon por intervenir- en presencia del Presidente de la República, centraban sus discursos en criticar o ensalzar el informe del Presidente, contribuyendo así a convertirlo en el día del Presidente.
En una República, el Podere Público, si bien se encuentra dividido para su ejercicio, tiene que acreditar su vocación democrática con disposición al diálogo, respeto, consideración y tolerancia entre poderes. Como en cualquier otra República, en la nuestra tendría que ser normal la presencia del Presidente de la República en el inicio de los trabajos del Poder Legislativo, e inclusive, tendría que ser normal escuhar, mas que un informe, un mensaje a la Nación, precisamente representada por los diputados.
Los legisladores por su parte tendrían que dirigirse a la nación y exponer sus compromisos tanto en materia legislativa como en las demás funciones que competen al Poder Legislativo. Eso sería deseable ¿O no?